Cuando la ONU seleccionó por voto mayoritario a Venezuela como miembro de su Consejo de Derechos Humanos el mes pasado causó una justificada indignación. El régimen venezolano, después de todo, es uno de los peores violadores de DD.HH. en el mundo. El reciente reporte de la alta comisionada de la ONU para los DD.HH., Michelle Bachelet, por ejemplo, denunció que en Venezuela hubo casi 7.000 ejecuciones extrajudiciales desde el 2018.