En el ajedrez mezclado con rompecabezas de infinitas piezas en que se ha convertido la política venezolana, que ahora resulta continental, los venezolanos seguimos tratando de sacar conclusiones simplonas de tipo causa-efecto cuando la realidad apunta a una relación infinitamente más compleja y sistémica. Siempre he insistido que las respuestas no las vamos a encontrar en los mensajes de twitter de 240 caracteres, ni en los posicionamientos interesados de personajes que desde hace tiempo demostraron su incompetencia en el manejo de la crisis.