La Habana.- El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y Nicolás Maduro, exhortaron a la izquierda latinoamericana a enfrentar unida el imperialismo aprovechando el debilitamiento de la derecha en la región y el retorno de gobiernos progresistas a Argentina y México.
Maduro, cuya presencia en Cuba no había sido anunciada, sostuvo en su discurso que “empieza a configurarse una nueva situación geopolítica en la región”, una “nueva ola antineoliberal que tendrá espacios en el futuro (…)”.
A su juicio el “frente progresista” que conforman el Gobierno de México, con Andrés Manuel López Obrador, y el futuro Ejecutivo de Argentina tras la victoria del peronista Alberto Fernández jugará “un papel clave” en los próximos años en la articulación de Latinoamérica.
Y a ello sumó el “frente de los pueblos en la calle”, en referencia a las recientes protestas populares en Chile, Ecuador y Perú, donde la población “irá abriendo camino”.
SACUDIENDO CULPAS
También el gobernante cubano apeló a la unidad y a la solidaridad regional frente a los embates de Washington contra Venezuela y Cuba después de arrancar su discurso proclamando: “Con Raúl y con Maduro, a los yankis le estamos dando duro”.
“Trabajando desde lo mucho que nos une, se pueden construir proyectos comunes frente a la agresión imperialista y sus aliados oligárquicos”, consideró Díaz-Canel ante un público en el que se encontraba su predecesor y aún líder del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), Raúl Castro.
Mencionó “las recientes victorias de la izquierda en Bolivia y Argentina, la heroica resistencia de Venezuela y Cuba al cerco económico total y las protestas anticoloniales que le han puesto un freno a las recetas del mercado”, para a continuación subrayar: “no pueden desmovilizarnos otra vez”.
“Los sectores progresistas están conscientes de la urgencia de la unidad si realmente queremos construir juntos un proyecto emancipador antiimperialista, comprometido con la genuina y tantas veces postergada integración”, agregó.
Se nos acusa de sostener a la Revolución Bolivariana, en una trasnochada versión de la teoría de los satélites que en su momento desataron contra la antigua URSS y apelan a ese pretexto para justificar el bloqueo”, señaló Díaz-Canel.
“En pleno siglo XXI, llueven amenazas y agresiones de diverso grado sobre todos los gobiernos soberanos que se niegan a servir a la potencia hegemónica para instalar bases militares, entregar sus recursos o ceder a su mandato”, insistió.
Además, como antes había hecho Maduro, el mandatario cubano tachó de “mentiras colosales” las acusaciones a su país y a Venezuela de “promover los levantamientos populares en cualquier esquina del planeta”.
“Se nos persigue y se nos acusa de todo para justificar cualquier cosa, un golpe de estado, una invasión, un magnicidio, todo han intentado y no han podido. Nos tienen miedo (…). ¿Por qué tanta campaña, por qué tanto temor, tanta manipulación y mentira?”, preguntó.
Maduro vaticinó asimismo que el chavismo ganará las elecciones legislativas previstas para el año que viene e incluso juró “que así va a ser”.
En el foro que clausuraron los dos mandatarios junto a Raúl Castro se aprobó un plan de acción para fortalecer la acción de “de las fuerzas progresistas y de izquierda” que incluye una estrategia de comunicación a través de las redes sociales y acciones concretas de respaldo a Cuba.
Entre ellas destaca una llamada a que el próximo 16 de noviembre se organicen protestas ante las embajadas y consulados de EE.UU. en todo el mundo para condenar el embargo sobre la isla.