Durante los meses recientes -a partir del momento en el cual se evidenció que, en el corto plazo, la usurpación no cesaría, no habría gobierno de transición, ni elecciones libres- la política opositora ha sido demasiado palaciega. Los ciudadanos han quedado fuera del escenario. Resulta fundamental que la gente vuelva a la gran pantalla. Regrese a las calles de vez en cuando. El próximo 16 de noviembre representa una extraordinaria oportunidad para demostrar que los ciudadanos no se han rendido y que el cambio les interesa.