Al caracterizar la situación actual de las fuerzas democráticas, desde distintos círculos se recurría a definirla de “estancamiento”, personalmente era reticente a la utilización de ese término para calificarla por considerar que no era el más apropiado para caracterizar el “momento político”; prefería recurrir a la vieja jerga de la izquierda y utilizar la palabra “reflujo”. En efecto, la convocatoria nacional del pasado sábado 16, si tomamos solo en cuenta la asistencia en todo el país, demostró una importante recuperación de la capacidad de movilización de las fuerzas opositoras.