Un Gobierno de transición es primero un Gobierno. Su condición de “transitorio” no lo inhibe de tomar decisiones trascendentales, lo cual sería un absurdo. De hecho, por lo que se prevé con los plazos electorales que conducirán al país a nuevas elecciones nacionales, se estima que la gestión de la presidenta Jeanine Áñez se extenderá probablemente hasta julio del próximo año.