El primer ministro australiano Scott Morrison, criticado por su inercia frente al calentamiento global, visitó este domingo a los bomberos que luchan contra los incendios forestales y se disculpó por haberse ido a Hawái de vacaciones, que acortó por el enfado de la opinión pública.
El jefe del gobierno visitó a los bomberos de Nueva Gales del Sur, donde los voluntarios llevan meses luchando contra incendios mortales.
