La principal razón de existencia de los gobiernos en los Estados Nacionales es moderar y controlar la violencia como forma de resolver los conflictos entre sectores de una misma sociedad. En realidad, surgieron precisamente por su capacidad para impedir las disputas que eran frecuentes entre grupos locales, religiosos o de clanes familiares que tenían consecuencias de muerte o lesiones a las personas y daños a la propiedad.