Entramos en el mes doce, el último de año, sin que las ofertas-promesas de orden político se cumplieran. El año comenzó haciendo valer el compromiso de un acuerdo parlamentario que destinaba la presidencia de la Asamblea Nacional a un diputado de Voluntad Popular. Así, esa organización optó por uno de los suyos que, hasta entonces, poco o nada decía al país.