Este es el arma del futuro, capaz de superar tanto los actuales sistemas de defensa antimisiles como los que se desarrollen de aquí en adelante”, dijo Putin esta semana al revisar el desarrollo del armamento de nueva generación.
ALCANZAR EEUU EN 15 MINUTOS
La entrada en servicio de estos misiles coincide además con el pulso entre el Kremlin y la Casa Blanca sobre la suerte del último tratado de desarme en vigor entre ambas superpotencias, el tratado de reducción de armas estratégicas, START III, que expira en 2021 y cuya renovación Moscú puso hoy en duda.
Felicito a todos por este gran acontecimiento para el país y para las Fuerzas Armadas”, dijo hoy el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, mediante en un comunicado.
EXCLUSIVIDAD HIPERSÓNICA RUSA
El Avangard está compuesto por un cohete balístico intercontinental y equipado con una o varias ojivas hipersónicas capaces de maniobrar en los planos vertical y horizontal, y cambiar de rumbo antes de alcanzar su objetivo, lo que le convierte en prácticamente invulnerable.
Ningún país del mundo tiene armas hipersónicas en general y, menos aún, armas hipersónicas de alcance continental”, dijo Putin.
SUPERA LA VELOCIDAD DEL SONIDO
“Se dirige al objetivo como un meteorito, como una bola de fuego”, aseguró Putin, quien reconoció que Moscú comenzó a desarrollar dicha arma en 2003, es decir justo después de que Washington abandonara unilateralmente el tratado de defensa antimisiles.
En un futuro dichos sistemas serán lanzados desde un cohete portador intercontinental Sarmat, que entrarán en servicio en 2021 y sustituirán a los temibles Satán.
Según los expertos, EEUU necesitará aún varios años para desarrollar armamento hipersónico como el Avangard, que no tiene aún parangón en el mundo.
Después de varios años de inversiones multimillonarias en rearme, Putin estimó en que el armamento moderno supone el 82 % de la triada nuclear: submarinos atómicos, misiles intercontinentales y aviación estratégica.
RENOVAR EL START III
EL DATO: Rusia sigue adelante con el desarrollo de armas como el Burevestnik (Albatros), misil de crucero nuclear de alcance ilimitado, o el Poseidón, un submarino no tripulado que se desplaza a gran velocidad y profundidad.
Al respecto, el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, admitió hoy que no está seguro de que Washington no denuncie el START incluso antes de que expire en 2021, como hizo ya este año con el tratado INF de eliminación de misiles de medio y corto alcance.