Nicolás Maduro pidió al Gobierno de Martín Vizcarra la detención en Perú del opositor venezolano Vilca Fernández, a quien acusó de estar detrás del asalto a un cuartel militar en el sur del país, y por el que también señaló a los mandatarios de Colombia, Ecuador, Brasil y el propio Perú.
“Yo pido que se capture bajo las leyes internacionales a este terrorista llamado Vilca Fernández, que en las redes sociales asumió la autoría del ataque al cuartel militar venezolano”, dijo Maduro en un acto de trabajo transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión.
El régimen de Maduro informó el domingo que un grupo armado “ultraderechista” robó el parque de armas de una instalación militar en el estado de Amazonas, que limita con Brasil, y ligó al jefe del Parlamento, Juan Guaidó, a quien más de 50 países reconocen como presidente, con este ataque.
También al dirigente opositor Leopoldo López, que en la actualidad permanece en calidad de huésped en la residencia del embajador español en Caracas, Jesús Silva, y al legislador Gilber Caro.
ROBO DE ARMAS
“Ya la Fiscalía General de la República debe estar haciendo las gestiones para que sea capturado (Fernández) en Perú y sea deportado a Venezuela, para que haya justicia”, añadió Maduro.
FERNÁNDEZ, EXCARCELADO EN 2018
Estaba en la cárcel desde 2016 sin que se conocieran los detalles de su detención, y la oposición aseguraba entonces que era un “preso político” y al ser liberado en 2018 tomó un vuelo que lo llevó a Perú, en medio de las denuncias de “destierro” de la oposición.
Maduro también recordó estos sucesos y dijo que Fernández fue liberado entonces por razones “humanitarias”, sin ofrecer mayores detalles.
PETICIÓN A BOLSONARO
“Al Gobierno de Brasil le digo: armas venezolanas han sido robadas en un asalto terrorista, señor Jair Bolsonaro, estas armas en este momento están en territorio brasileño, exigimos a las autoridades brasileñas sean capturados los asaltantes que están en territorio brasileño y se devuelvan las armas”, indicó.
Los gobiernos de Colombia, Brasil y Perú ya se desmarcaron de las acusaciones de Maduro.
El Gobierno de Duque, en específico, tachó las acusaciones como “infundadas y malintencionadas”.