Como ocurre con todo lo que hace el régimen, la dolarización de la economía venezolana ha sido anárquica y salvaje. Está provocando una forma aún más agresiva de segmentación de los ciudadanos. Cedice ha planteado desde hace años la conveniencia de dolarizar la economía de forma ordenada. Sus argumentos fueron rechazados por “neoliberales”. Ahora se impuso la realidad del mercado, que sometió al gobierno, solo que de forma caótica, sin plan ni concierto.