“Más allá del apoyo de casi 70 países, más allá de lo que mostró el informe de (Michelle) Bachelet, más allá de forzarlos a reconocer una crisis humanitaria que negaban. Más allá de todo eso, Venezuela perdió y el usurpador sigue en Miraflores, con la crueldad como una amenaza inminente”.
Así lo expresó el excandidato presidencial Henrique Capriles en un artículo de opinión que publicó en el diario español El País, en el que planteó la ruta electoral como una alternativa a lo que tildó como un “fracaso” la ruta que planteó el año pasado Juan Guaidó, del “cese de usurpación” de Nicolás Maduro, el “gobierno de transición” y “elecciones libres”.
La tesis del también exgobernador del estado Miranda es colocar al régimen chavista “a jugar en el tablero de la oposición”, para andar por el camino de las elecciones.
“Tenemos que generar nuestro escenario ideal y dar con alguna alternativa, obligando a la dictadura a jugar en nuestro tablero. ¿Y cuál es ese hecho? Duélale a quien le duela, unas elecciones o, al menos, la búsqueda de condiciones mínimas para decidir si participamos o no en ese proceso”, escribió Capriles.
Añadió que el escenario actual es que los atropellos y violencia del régimen de Maduro han provocado que los ciudadanos estén más inclinados hacía la opción de ir a votar que a la de protestar de forma masiva, tal como ocurrió hasta el año 2017.
El dilema de la oposición, según Capriles, es que la oposición pueda “unir el voto a la protesta”, lo que él estimo hará posible que Maduro salga del poder.
En ese sentido, Capriles hizo un planteamiento que dejó para la reflexión: “Si vamos a unas elecciones, esa ruta debe estar marcada por rotundas protestas contra el régimen para que sean libres y democráticas. Pero, ¿cómo convertir este momento político en una lucha por condiciones mínimas para no perder la legitimidad de nuestra Asamblea Nacional?”