Teníamos una idea de todo cuanto eran capaces. Ya no se ocupan ni de guardar las apariencias. No disimulan su carácter dictatorial. Su desprecio por las disposiciones constitucionales y la legalidad es manifiesto. Las formalidades no importan si se trata de lograr objetivos. Sin embargo algunos de sus actos no dejan de sorprender, con este régimen esa capacidad pareciera inagotable.