
Este 2020 no sólo es un año electoral, sino que el régimen pretende consolidar su hegemonía de poder de manos del TSJ y el CNE. Tras seis años de atropellos a los partidos políticos y con ello debilitar el voto como instrumento de cambio; Maduro estructura un nuevo ecosistema de organizaciones políticas que aparentemente lo adversan, pero en el fondo son complacientes ante la permanencia del statu quo.
Por Eugenio G. Martínez / lagranaldea.com