La vicepresidenta chavista, Delcy Eloína Rodríguez, y su séquito pasaron varias horas de la madrugada del domingo al lunes en la terminal ejecutiva del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas sin que les sellasen los pasaportes ni ningún otro documento, según las fuentes consultas por Vozpópuli.
Una estancia en esta ‘zona gris’ o de tránsito del aeródromo madrileño que se dio gracias a un truco legal que se utiliza en casos excepcionales y que ocurrió tras la hora y media que José Luis Ábalos pasó en el interior del avión privado de la ‘número dos’ de Nicolás Maduro, una de las 25 personas sancionadas por la UE que no pueden entrar en la zona Schengen.
El filtro de seguridad que recibe a todos los pasajeros en esta terminal ejecutiva exige la presentación de la documentación a los miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil que custodian este lugar. Sin embargo, hay excepciones cuando algún cliente, y previa notificación de la compañía a la que ha alquilado el vuelo, quiere mantener un breve encuentro en una de las salas VIP de esta terminal sin que quede registrado que ha pasado por Madrid. Por ejemplo, un futbolista de alto nivel que quiere negociar o cerrar un contrato con un determinado equipo. Un trámite que se puede resolver en apenas unos minutos o unas pocas horas.