El mayor reto que tenemos los venezolanos este 2020 es romper el conjuro cubano o profecía comunista que en nuestro caso pudiera rezar más o menos así: “…Y destruirán la moneda hasta dejarla sin ningún uso práctico, tu patrimonio perderá casi todo su valor y tendrás que pagar las cosas en dólares a precios más caros que en el primer mundo. Pero llamarás a eso dolarización y recuperación económica… Y crearán una policía de exterminio para la persecución política y el control social. Pero llamarás a eso seguridad… Y no habrá energía eléctrica ni suministro de gasolina. Pero no te quejarás porque ambas eran regaladas… Y no habrá estado de derecho, ni separación de poderes, ni justicia independiente, ni elecciones libres. Pero ya se te habrá olvidado qué es la democracia… Y la producción nacional no existirá, pero podrás traer todo de afuera puerta a puerta… Y recibirás remesas, pero de lavapocetas que no estarán a la altura de tu recién descubierta felicidad… Y los presos políticos seguirán aumentando por cientos, pero ya no te importará… Y criticarás a los que todavía luchan, porque te recordarán a ti cuando luchabas”.