La nueva alineación del gobierno ruso, anunciada el martes por la noche, significa cambios significativos en la forma en que se ejecuta la undécima economía más grande del mundo por producto interno bruto nominal. El presidente Vladimir Putin espera que una nueva generación de altos funcionarios, que han realizado toda su carrera en el sector público bajo su gobierno, impulse el crecimiento con un gasto gubernamental eficiente, estrictamente supervisado y bien dirigido. La realidad probablemente hará mella en estas expectativas.