La “limpieza” del dinero saqueado a PDVSA por el entonces presidente de esa empresa estatal, Rafael Ramírez y sus aliados, monto que la actual Asamblea Nacional llegó a cuantificar en más de 14 mil millones de dólares aunque extraoficialmente se habla que fueron más de 60 mil millones dólares, tuvo un operador principal: su cuñado, el abogado Baldo Sansó, quien es hijo de la exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia, Hildegard Rondón de Sansó, y del también profesional del derecho y exprofesor de la Universidad Central de Venezuela, Benito Sansón.
