Dice el refrán: «Año de nieves, año de bienes·. Pues bien, este es un año olímpico, y eso quiere decir que gran parte del futuro de la vela española –al menos la más mediática, económica y política-, pasará por Tokio el próximo mes de agosto.
Mediática esto siempre y cuando haya medallas, económica porque en función de si hay o no grajeas las siguientes subvenciones del CSD y becas ADO son más o menos generosas y política porque tenemos por delante unas nuevas elecciones presidenciales a la RFEV.
2020 es un número redondo que a priori pinta bien. Veremos como empieza, pero sobre todo habrá que ver como acaba.
Los Juegos Olímpicos siempre marcan un antes y un después, y Tokio no va… Ver Más