En este caso la cuerda vendría siendo Venezuela y su gente. La crisis ya tocó fondo, “trepido muy abajo”, diría, con su clarividencia, el expresidente Carlos Andrés Pérez. Esa es la verdad que no pueden ocultar con sus payasadas las mafias de Maduro. De nada le servirán esas maromas militaristas con radares que no detectan los aviones que despegan diariamente de las decenas de pistas clandestinas controladas por el cártel De Los Soles. Miles de kilos de cocaína alzan vuelo rumbo al Caribe, México, EEUU y Europa. Eso está documentado. Como también hay registros de los aviones repletos de oro ensangrentado, como los llama el Pte Juan Guaidó. Son las variantes financieras de ese régimen fallido. Porque los que se robaron más de 700 mil millones de dólares, ni por asomo los colocan en la bandeja para financiar los programas sociales de la revolución, reducidos al reparto de cajitas con escasos alimentos.