Los maracaiberos sienten un gran vacío generalizado que se manifiesta en una actitud de apatía, de aburrimiento y alienación social, acompañado de una decepción e impotencia ante tanto sufrimiento por las condiciones de vida a la que nos han sometido, tanto el régimen nacional, como el estatal y el municipal generando un sentimiento de insatisfacción por la vida, al sentir que no se cumplen las expectativas para salir adelante y buscar los cambios deseados rápidamente. Esa situación, ha desencadenado una profunda decepción.