Si creíamos que el daño más grande que nos había infligido este gobierno era la mutilación de nuestras familias, es porque aún no se había hecho evidente la burla y el negocio que pretenden hacer de la tragedia, el dolor y la separación física de quienes han tenido que huir de la crisis económica, política y social que mantiene inmerso a nuestro país en la peor de las catástrofes.