El peligroso delincuente Manuel Adrián Hernández Armas, alias Manolo, de 30 años, murió tras intentar accionar una granada en plena persecución policial, en Venezuela, el pasado miércoles 26 de febrero.
“Manolo” y otros delincuentes se disponían a secuestrar a un empresario en Caracas, pero fueron frustrados por efectivos de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES).
Hernández pertenecía a la banda de “El coqui”, que operaba en la Cota 905, sector popular de la capital venezolana.
Su nombre quedó grabado en la memoria colectiva luego de ser plenamente identificado entre los 13 hombres que incursionaron brutalmente en la joyería Casa Banchero, ubicada en el centro comercial Jockey Plaza, el 22 de junio del 2018.
En ese momento, los antisociales causaron destrozos, sometieron a los empleados con potentes armas y cargaron con prendas valoradas en miles de dólares.
“Manolo” tenía solicitud de Interpol por su presunta participación en el asalto de la joyería. La banda que perpetró el robo estaba conformada por un peruano, único detenido, y 12 venezolanos que huyeron a través de Ecuador.
Hernández era acusado de cometer secuestros, robos y homicidios en Venezuela. Pese a eso, pudo salir del país por la frontera con Colombia, citó el mencionado medio.
El cuerpo de Hernández aún está en la morgue de Bello Monte en Caracas, mientras realizan los exámenes legales. De acuerdo a medios venezolanos, los familiares de él y otro de los abatidos en el enfrentamiento asistieron al lugar sin brindar mayor información.
Fuente: La República