Las dos primeras décadas del siglo XXI han sido tiempo de instalación y expansión de dictaduras en las Américas, que ahora debilitadas no terminan de caer porque no hay unidad en la lucha para recuperar la libertad y la democracia en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, en los pueblos donde se instaló el castrochavismo como sistema de delincuencia organizada transnacional que detenta el poder político.