
Quiero hablarles sobre un monstruo que esta afectando las frecuencias del planeta tierra y que yo identifico como “miedo colectivo”. Tenemos una amenaza real que surgió en una región especifica y se propaga rápidamente a todos los seres humanos del planeta. Hoy muchos países han declarado la emergencia nacional y las personas han entrado en pánico, lo que ha generado una histeria colectiva, compras nerviosas, caída de los mercados globales, pequeñas y medianas empresas tambaleándose en sus cimientos económico.
Por: Deisy Oviedo
Saludos, guerreras y guerreros de la vida, en mi artículo de hoy voy a hablarles de una emoción que nos paraliza y no deja que avancemos, una energía tan discordante que hace que nuestra vibración sea tan baja que abrimos nuestros campos energéticos y permitimos que otras vibraciones que vienen del exterior confluyan y mantengan un desorden emocional en nuestras vidas, esa energía es el miedo.

Como ya les he dicho en artículos anteriores, nuestros pensamientos son redes de conexión con nuestro mundo externo, nosotros elegimos de que manera queremos vivir y con qué energía nos conectamos con esas redes del universo, para conformar nuestro propio mundo. Muchas investigaciones científicas y estudios espirituales se han tomado de la mano para mostrarnos como fluimos en nuestras relaciones cotidianas.
Quiero hablarles sobre un monstruo que esta afectando las frecuencias del planeta tierra y que yo identifico como “miedo colectivo”. Tenemos una amenaza real que surgió en una región especifica y se propaga rápidamente a todos los seres humanos del planeta. Hoy muchos países han declarado la emergencia nacional y las personas han entrado en pánico, lo que ha generado una histeria colectiva, compras nerviosas, caída de los mercados globales, pequeñas y medianas empresas tambaleándose en sus cimientos económico. Se teme un gran colapso de los servicios de salud, un escenario desastroso. Es decir, las ondas energéticas de conexión de las sociedades vibrando en frecuencias bajas generadas por la emoción del miedo.

A nosotros los humanos solo nos es posible percibir una muy pequeña parte de estas ondas mediante nuestros sentidos, pero todas ellas están presentes y nosotros expuestos a ellas en prácticamente todas nuestras actividades diarias. El mundo a nuestro alrededor está permanentemente en constante movimiento energético, yo diría que en una constante danza. Hoy esa danza no esta sincronizada con ese lenguaje energético para expresar emociones positivas. Estamos sufriendo una sordera colectiva y no logramos percibir las señales del universo.

¿A que le tenemos miedo? Hagamos una reflexión al respecto. Muchos dirán a morir, la mayoría de las personas no quieren morir, sin embargo, en la cotidianidad del pensamiento de las personas no está presente la muerte como algo inmediato, excepto de algunos que estén viviendo eventos de una inminente perspectiva de muerte, tal vez soldados que van a la guerra, personas diagnosticadas con enfermedades terminales o ancianos cuyos cuerpos ya no son óptimos producto del envejecimiento. Pero no todos en situaciones similares sienten miedo, algunos están tranquilos y serenos frente a la muerte.

Sea como sea, aunque a la muerte no la tengamos presente a diario, el miedo a morir esta latente en nuestro inconsciente con una ansiedad de bajo impacto, pero cuando se presenta una eventualidad como la que estamos viviendo, inmediatamente sale a relucir en nuestro consciente la ansiedad elevada en un alto grado, ya que estamos percibiendo un evento que escapa de nuestro control y al detectar esto, inmediatamente, sino tenemos el conocimiento espiritual para mantenernos en calma y tranquilos, forzamos la emoción de ansiedad en nuestros pensamientos y conciencia, lo que hace que el miedo pase a la fase II y se convierta en terror intenso.
Ahora bien, vamos a hacer un ejercicio mental, tenemos aproximadamente tres meses con bombardeos a diario por todos los medios y redes sociales, sobre lo que esta pasando con la aparición del COVID-19. Han aparecido expertos de todo tipo hablando acerca del Virus, y cada uno tiene una versión diferente, lo que causa zozobra y angustia.

Las manifestaciones de miedo son globales.
Ustedes recuerdan si alguna vez cuando eran pequeños, escucharon algún cuento de fantasmas, como la Llorona o el Hombre sin Cabeza, y por la noche les era imposible dormir del miedo, pensando que iban a escuchar a esa mujer que lloraba y emitía alaridos preguntando por sus hijos, o les aterrorizaba la idea que el hombre sin cabeza se apareciera en su cuarto y les quitara la cobija y los invitara a irse con él. Pues les pregunto, porque a mí me pasó, me aterrorizaba que llegara la noche, hasta que un día mi abuelita que estaba de visita en mi casa, hablo conmigo porque notó que yo no quería irme a dormir, ella me tranquilizó y me explicó que eso solo existía en la mente de las personas, me dijo que podía borrar el miedo dejando que la historia se fuera y que disfrutara del juego de la mente de otros, que les encantaba la fábula y el cuento. Esas palabras marcaron mi vida y desde ese entonces lo he puesto en práctica, siempre escucho las historias que me cuentan y las relaciono con la vida y la emociones.
Se han puesto a pensar ¿cuál es el mensaje que subyace con esta situación?, qué está pasando con las conexiones energéticas colectivas discordantes, por qué el virus se ha propagado tan rápido, por qué la clase pudiente de la tierra ha sido el factor clave de la transmisión, por qué un mensaje global.

Ahora paso a contarles mi apreciación de la situación. Hay cierre forzado de fronteras, miedo de los gobernantes a perder el poder por no tener infraestructuras suficientes para la atención de la epidemia, miedo a que entren en sus países más personas contaminadas, miedo al colapso económico y ¿qué pasa con la población? Terror a ser contagiados, el miedo los paraliza, se les activó en el consiente la probabilidad de muerte, y sienten que no tienen el control. La repetición de información negativa baja la frecuencia y genera un efecto de ondas moviéndose en todas direcciones conformando un caos energético. Será que el mensaje es, ¿qué pasa que ustedes no han logrado ponerse de acuerdo para generar la paz? ¿qué pasa con la intolerancia hacia otras culturas y razas? ¿qué pasa con los pobres que están desahuciados por la mayoría de los gobiernos? Pareciera un movimiento estratégico energético en el mensaje, que nos está enseñando a través del caos, que tenemos que aprender a unir fuerzas para poder vencer este demonio que se ha desatado a nivel planetario, y así poder doblegarlo.

Pero no todo es negativo, por ejemplo, la principal estrategia de los gobiernos del mundo para contener la propagación del virus ha sido el aislamiento y la prohibición de la circulación y aglomeramiento público, lo cual se ha traducido en que cada familia se mantenga en su casa. Estamos en presencia de un escenario con la existencia de externalidades negativas y positivas. Entre las negativas tenemos por ejemplo, el mantenernos distanciados sin la costumbre de tocarnos como manifestación de cariño y mantenerse en casa con la familia minimizando el contacto exterior. Por otra parte, como positivas podríamos señalar que volvemos a la comunicación familiar, pasar más tiempo con los hijos, las parejas tienen más tiempo para hablar, todos sin excepción, ricos y pobres, gobernantes, padres, hermanos ahora tienen algo que los esta uniendo en esa comunión que tanto necesita la sociedad, la reflexión, la oración, la esperanza, el amor y la gratitud son energías que tendremos que poner en práctica en conjunto familiar. Parte del mensaje: debemos estar unidos hoy más que nunca.
Nuestra vibración personal es la conexión energética global, que nos une en un momento concreto y que varía en el transcurso del día de forma natural dependiendo de que estés pensando o haciendo, lo relevante es que tu puedes influir en esto. Nosotros estamos en capacidad de elegir la vibración que queremos, y acoplarnos al caos de energías que nos rodean y al que estamos expuesto inevitablemente, no podemos permitir que este caos nos afecte y desequilibre.

Somos como un diapasón, nuestra energía resuena con otras energías, las ondas se entre cruzan y emiten una vibración que por lo general se ve influida por la energía que irradian otros, estamos implícitamente conectados más allá del espacio y el tiempo y es por esta razón que la comunicación a través del miedo, está traspasando fronteras ayudada por la tecnología, que se presta para informar y desinformar, muchas veces se tergiversa la información y llega de manera discordante, como ya dije en otro artículo, todo es energía, absolutamente todo.
Comencemos a pensar en positivo con respecto a este virus y elevemos la frecuencia para erradicar el miedo, por supuesto tomando en cuenta todas las previsiones dadas por los expertos epidemiológicos. Recapitulemos sintonizando con la frecuencia de nuestra alma, dejándola que brille a través de nosotros, dirigiendo los pensamientos hacia la curación global.
Manejemos la observación y la atención a toda información en forma de energía que fluye dentro de nosotros, enfoquémonos solo en aquello que deseamos, recuerden que como observadores podemos afectar al mundo exterior y no al revés. Mantengamos una intención clara de lo que queremos y dejemos que el imprevisible campo cuántico se manifieste y preparémonos para que la vida nos sorprenda en alta vibración.
Hasta aquí hoy mi información guerreros y guerreras de la vida, abracemos a las tribus del alma y bailemos al ritmo que el universo nos presenta. Palabras clave de hoy: Confianza, fe, amor y cambio vibracional.

Otro virus que hay que erradicar del planeta
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