El meme no era nada divertido. Tal vez en otro momento, con refugios reales y una mentalidad distinta. Pero no hay por dónde escapar. Salía la imagen del usurpador, asegurando que estaban preparados para el coronavirus, pues construían más de 200 cementerios. Tal vez fuese chinesco en otras circunstancias. Pero esta no es una travesura sanitaria. Sucedió uno de mis mayores temores. Llegó la enfermedad a Venezuela, con su equipaje inalterable y sus estragos seguros.