La ciudadanía venezolana está harta y en consecuencia -a partir de la Explosión Civil de Mérida y el llamado a la Resistencia Civil del 10M -, estará presta a evolucionar desde su “descontento e indignación social” -causado por este régimen militarista marxista- hasta la “Resistencia Civil” general de los venezolanos. Resistencia Civil como expresión progresiva e incremental de participación ciudadana, para construir núcleos de desobediencia civil desde el barrio, la calle, el caserío y la parroquia en toda Venezuela, para detener la barbarie político militarista mediante la Transición Política. Transición como acción efectiva en manos de la ciudadanía, -sin dejarse intimidar más por la barbarie militarista -y sí crecer abrazada a la Constitución, mostrando su dignidad venezolanista, que le niega el vivir con la violencia armada y las amenazas de las bocas de fuego.