En mis escritos he expresado, de alguna forma u otra, que la tragedia revela verdades. Ahora, en el caso venezolano, estamos viviendo la manifestación más reciente de dicha máxima. Las acusaciones de carácter penal por parte de los Estados Unidos hacia las cabecillas del régimen harán relucir el grado de nuestra descomposición social. Ante tal hecho, podríamos estar ante un importantísimo y muy necesitado refrescamiento de la moralidad en el país.