Mucho me ha llamado la atención que en un país con un sistema de estadísticas epidemiológicas completamente destruido intencionalmente, aparezcan de la noche a la mañana los principales voceros del régimen de Nicolás Maduro Moros a decirle al mundo que en Venezuela hay X, Y, Z o W casos comprobados de contagio del virus COVID-19, ¡y les crean! ¿En base a qué? ¿Cómo el mundo – y nosotros – podríamos creer que eso sea cierto? Y es claro que no lo es. En Venezuela al régimen no se le puede creer absolutamente nada de manera objetiva y menos en el sensible caso de las estadísticas sanitarias. Se han dedicado a perseguir a los médicos que digan o insinúen algo relativo al tema desde que comenzó la crisis del COVID-19 mundialmente.