Se suscitó una interesante discusión en la Cátedra Pío Tamayo del 9 de Marzo, ante mi afirmación, sustentada por estudios académicos realizados por investigadores de una institución académica reconocida, que una característica que define al venezolano es que incapaz de confrontar, de allí que concluía que por esa condición se encuentra bajo el arbitrio de los delincuentes que gobiernan el país y bajo el control de quienes todavía afirman representarlos como su oposición (ver El Silencio de los corderos, en https://ticsddhh.blogspot.com/2020/03/el-silencio-de-los-corderos.html). Busca en consecuencia salir del grave problema que tenemos en el país por la vía pacífica, intentando utilizar medios que solo pueden tener validez y éxito con interlocutores civilizados, y que definitivamente no funcionan con una mafia narco-criminal. Y los liderazgos opositores, evitando la confrontación por una u otra razón, la mayoría de ellas asociadas con corrupción, negocian con el régimen salidas que lo perpetúan en el poder, en detrimento de aquellos que comparé con corderos listos para un matadero, reciclándose en cada elección.