Saben quienes me leen que no acostumbro cabalgar sobre la actualidad, porque hay temas medulares sobre los que tenemos que estar constantemente atentos; sin embargo, la pandemia del coronavirus no es cualquier cosa. Su incidencia representa un antes y un después para los habitantes de esta aldea global. Siempre se dejó entrever que una pandemia acechaba a la humanidad y que podía tener efectos devastadores. Afortunadamente no es el caso, pero si nos equivocamos como sociedad mundial y no tomamos las extremas medidas sanitarias y sociales, la enfermedad se puede salir de control. Ya Italia acumula más muertos que China y dada la población de cada país, esto significa una calamidad para la nación europea. En Alemania hoy van 15.000 afectados, pero su canciller Ángela Merkel dijo que 70% de la población puede verse infectada y que sus consecuencias podrían prolongarse por dos años. Si ello se cumple, estaría en jaque el sistema de salud teutón, muy bueno por lo demás.