Plan País, en vez de haber sido una hechura de abajo hacia arriba, desde el ciudadano y los vecinos a los tecnócratas, desde las regiones hacia Caracas, fue una elaboración centralizada por unas élites muy valiosas, pero no debidamente conectadas hacia afuera. El Colegio de Ingenieros, debió ser la plataforma desde la cual se organizaran grupos de trabajo en cada estado en los diferentes sectores de desarrollo del país y haber formulado propuestas regionales hacia la capital; pero en su lugar se incorporó a Plan País en un rol de liderazgo político, cuando esa no es la función de tan prestigiosa institución. Por otra parte, haber hecho ejercicios de participación ciudadana en los municipios, una vez elaborada la propuesta de Plan País Infraestructura, evidencia que fue un formalismo, más que la intención de oír al ciudadano. En todo caso, si el propósito fue hacer un ejercicio municipal para planificar lo que se debía hacer en el ámbito local, durante la transición y más allá, entonces se estaba fuera del contexto país que es la esfera que tocaba trabajar. La gente que participó en este ejercicio, lo hizo en la creencia que contribuía para Plan País. No obstante, no sería mala idea hacer un trabajo municipal para la transición.