Ayer fue un día con mezclas de sentimientos. Por una parte, pasamos las horas con las naturales angustias que despiertan la pandemia que sigue acosando a la humanidad, también de tristezas por los miles de seres humanos que han sucumbido ante tan letal embestida y paradójicamente, una brisa fresca de optimismo aventada desde Washington, cuando nos enteramos de la victoria de Luis Almagro, quien fue reelecto para que continúe, por 5 años más, al frente de la Organización de Estados Americanos.