Cuando el “Iluminado de El Furrial”, se enteró que su jefe había solicitado un empréstito al Fondo Monetario Internacional, FMI, para auxiliar a los venezolanos infestados de coronavirus, sufrió un ataque fulminante de sialorrea. Los lectores, se servirán no alarmarse. Nadie ha muerto de oír, nada más, el nombre del vituperado y contrarrevolucionario, FMI. ![]()