Escribo estas líneas cuando apenas transcurren horas de las declaraciones ofrecidas por el Mayor General del Ejército Clíver Alcalá Cordónes desde Barranquilla. Sus palabras en los videos colgados en sus redes sociales transmiten una mezcla de sentimientos que se reflejan en sus gestos y voz. Es el invitado a un baile que salió mal y del que asume las responsabilidades, no sin antes acusar a quienes pueden sacarlo de su atolladero con el “Tío Sam”, el todopoderoso imperio norteamericano. Para otros -incluidos un grupo de militares en el exilio- no fue mas que un “topo” que mantuvo su fidelidad a la revolución y a su hermano quien se desempeña como embajador venezolano en la República de Irán.