Los años olímpicos acostumbran a ser calientes por naturaleza. Un país como España está casi obligado a conseguir medallas olímpicas. Y aunque en Río 2016 nos volvimos de vacío, en principio debería ser la excepción que confirme la regla. La expectativas de cara a Tokio 2020 vuelven a ser altas si tenemos en cuenta los últimos resultados en los Mundiales.
Pero independientemente de lo que ocurra en el ámbito deportivo, lo que también tienen los años olímpicos es que son años de comicios en las federaciones. En los últimos años los procesos electorales han sido duros y que acostumbran a tener efectos colaterales importantes.
En esta ocasión pero llegarán con una federación partida por la mitad después de que Julia Casanueva haya… Ver Más