Bajo la cuarentena por coronavirus, como la mayoría de los países del mundo, los venezolanos perecerían estar acostumbrados a la escasez después de siete años de crisis económica. Pero en las últimas semanas está ocurriendo algo sin precedentes: el país con las mayores reservas de petróleo del mundo y con las mayores instalaciones de refinación de Sudamérica está casi sin gasolina.
