Improvisación, parece que el sistema de salud mundial y la OMS no estaban preparados para el ascenso del COVID-19 y los efectos de una pandemia en el siglo XXI y siglos por venir. Mientras avanza la infección, los datos empiezan a contradecirse con los primeros hechos anunciados por la OMS en cuanto a medios de transmisión, morbilidad y mortalidad.