La cuarentena o confinamiento que padece el ciudadano venezolano se ha convertido en un espacio de reflexión prospectivo, para que verifique dentro de la situación de calamidad político-social impuesto por el bestiario militarista de sus más ingentes necesidades: alimentos, medicina, pero sobretodo… la expulsión de este régimen cobarde. Régimen culpable del proceso de regresión político-económico que padece la república y que crece de manera exponencial. La cuarentena, el aislamiento en nuestros hogares democráticos, ha hecho que crezca la capacidad de resistencia civil, que como responsabilidad ciudadana -sin desestimar la operación de cerco militar internacional en el espacio geográfico venezolano y la responsabilidad de la sociedad internacional- terminen por acelerar de erradicar la tiranía que sufre la república.