Ahora cuando el mundo se ha detenido y muchos quisieran bajarse para vivir momentos más placenteros y normales, me acuerdo del Decamerón del Boccaccio (1313-1375) escrito en los años de la peste negra (bubónica) que arrasó Florencia y obligó a la población a vivir un encierro muy similar a este que ahora padecemos en el siglo XXI.