En algún momento de este año la cuarentena llegará a su fin. Eso no significará que los riesgos de infección hayan sido erradicados, sino que, adoptando una serie de medidas de higiene, de distanciamiento social y cambiando algunas antiquísimas costumbres, las posibilidades de infección serán menores. El riesgo siempre estará rondando, quizá muy cerca, sin alertarnos de su presencia.