No me lo presentaron, se presentó solo. Una tarde llegó a mi casa porque quería saber más de algo que habíamos comenzado a plantar en el país, el Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente. Con ese tono campechano que solo tienen los llaneros, me explicó que había sido Diputado por el partido de Rafael Caldera, aquel famoso “chiripero” que llegó al poder en 1993 pero que se había retirado de la política de partidos decepcionado del resultado que había tenido todo eso que Chávez una vez llamó 4ta República, pero que le había caído en las manos por intermedio de un amigo común, un ejemplar del libro de la propuesta de cambio estructural del Proyecto País, y como buen ingeniero que era, lo analizó y quería saber más, no solo de la propuesta sino de quienes la habían formulado. El amigo le recomendó que hablara conmigo porque ya había escrito bastante en ese momento acerca de la propuesta.