A principios de los años 80 del siglo XX, el mercado petrolero mundial comenzó a mostrar signos de debilitamiento después de la súbita elevación de los precios del petróleo como consecuencia de la sustracción temporal de la oferta de varios millones de barriles diarios durante la Guerra del Yom Kippur (1973), el derrocamiento del Sha de Persia (diciembre de 1978) y la guerra entre Iraq e Irán (1980). La cotización nominal promedio del crudo Dubai se disparó de US$1,90 por barril (b) en 1972, a un pico histórico de $35,69/b en 1980 ($109/b, a valores de 2019); el de la cesta de exportación de Venezuela subió de US$1,84 por barril en 1970, a $29,71 en 1981 (¡1.500%, más de 16 veces!). Algunos crudos extra-livianos del Mar del Norte (Brent) y África (Forcados), remontaron puntualmente los $40/b en 1980-1981 ($122/b, a valores de 2019).