Miguel Ángel Capriles decía que “la información es la esencia de la libertad de expresión, por eso debe ser siempre cierta y fundamentada”. Nací en una familia en donde a diario se debatían en la sobremesa los titulares a destacar en las primeras páginas de los medios a cargo de mis tíos y de mi padre. No olvidaré jamás, la reacción de ellos cuando confirmaban que habían sido burlados por fuentes que manipulaban informaciones con fines inconfesables y fue entonces cuando en la Cadena Capriles se estableció como regla, “el derecho a réplica”, para garantizarles a los ciudadanos, la legítima defensa cuando se sintieran vulnerados.