La pandemia que se cierne hoy sobre la cabeza del mundo, es para los venezolanos, más que un nuevo mal, una complicación del morbo crónico que afecta nuestros organismos y nuestros espíritus. La virosis china cumplirá su ciclo y desaparecerá como todas las epidemias dejando un balance limitado de víctimas. Pero la enfermedad colectiva que dio síntomas hace más de 20 años y que se agrava día tras día, continuará haciendo estragos en nuestra sociedad. Daños más agudos, cuantitativa y cualitativamente, que esta pandemia.