
A menos de 24 horas de haberse sido detenidos a bordo de una segunda lancha en Chuao, en el estado Aragua, en la que viajaba un grupo de militares que participaban en la Operación Gedeón, cuyo objetivo es devolver la democracia a Venezuela. Según pudo saber ABC, fueron detenidas ocho personas, entre las que se encontraban, el capitán Antonio José Sequea y el capitán Víctor Pimienta, además de Adolfo Baduel, hijo del general Baduel, son pasados Tribunales Militares para ser juzgados por Traición a la Patria, Terrorismo, trafico de armas de guerra, concierto para delinquir,intento de magnicidio entre otros delitos que les formulara el Ministerio Publico.
El Capitán Sequea fue uno de los militares que, siendo miembro de la Guardia Nacional Bolivaria, participó hace un año en el levantamiento cívico-militar que liberó de su arresto domiciliario al opositor Leopoldo López. Esto le obligó después a esconderse para no ser detenido por el régimen de Maduro. Desde entonces vive en la clandestinidad, intentando crear «un movimiento militar» que acabe con el Gobierno de Maduro, y «defienda la constitución de Venezuela», según indicaron a ABC, fuentes cercanas al capitán que no descartan que pudiera haber participado en los sucesos de La Guaira, «que el Gobierno quiere distorsionar».