Mientras Los Beatles popularizaban All you need is love, Fidel Castro y el Che Guevara popularizaban el odio y el exterminio: all you need is hate. Y lo absurdo y contradictorio es que los mismos jóvenes que adorábamos a Los Beatles y coreábamos su hermoso himno al amor, lucíamos el rostro del más exitoso asesino serial latinoamericano en nuestras franelas. Fue la esquizofrenia de mi generación, la de Mayo del 68, que llevaba la imagen del más popular homicida ilustrado de la historia latinoamericana, después del alemán Adolfo Hitler genial propagandista del asesinato por razones políticas, en sus franelas, mientras lucía la insignia en metal esmaltada de una estrella roja y el rostro de Mao Tse Tung en sus boinas negras. Un auténtico y poderoso himno a la muerte. Pues detrás del rostro bonachón y apacible del maestro de escuela, que igual escribía deletéreos y pictóricos poemas que ordenaba asesinar a las masas campesinas que se negaban a obedecer su “revolución cultural”, bajo cuyas órdenes se asesinara a millones y millones de chinos. Lejano antecedente de este asesinato planetario intentado por sus sucesores con el Covid-19, que nos tiene literlmente al borde del abismo. Pues detrás del Libro Rojo está el apocalípsis que comenzamos a sufrir desde que en un laboratorio de Wuhán se construyera la solo mata gente. Como detrás de La Historia Me Absolverá estaban los asesinatos del Ché en Cuba y detrás de Las Tesis de Abril, los asesinatos masivos de los bolcheviques soviéticos en Rusia.