1- Respeto de manera total a quienes desarrollan acciones para liberar el país. El caos existente se manifiesta en que las voluntades de libertad no son homogéneas ni adoptan una visión única; de allí que cada perspectiva que tenga el mismo objetivo –salir de la corporación criminal- merece respeto aunque se pueda diferir de su concepción estratégica. Más aún cuando quienes adoptan una posición arriesgan sus vidas, familias, empleos y futuro. Resultó lamentable la precipitación de quienes afirmaron que era un “montaje” del régimen, tesis desmentida por las muertes como en el caso de Oscar Pérez.