- Ante la grave situación que padece gran parte del país, Cáritas Venezuela ha estado entregando paquetes de alimentos. Además, ha proporcionado comidas y suplementos alimenticios para madres de niños desnutridos
En todo el mundo, el llamado de gran parte de los gobiernos es a quedarse en casa para evitar la propagación de la pandemia del coronavirus. Sin embargo, ante esta medida millones de venezolanos se debaten entre salir a la calle y contraer el virus, o quedarse en sus hogares y pasar hambre.
80% de los venezolanos sobreviven gracias a la economía informal, la cual se encuentra suspendida por los momentos. Aunque algunos sortean la cuarentena para poder llevar un plato de comida a la mesa.
La madre de Rosa Coromato Marcha es una de las millones de madres que no tiene más remedio que arriesgar su vida para poder mantener a su hija y a sus cinco nietos que viven con ella. Trabaja como asistente en una clínica y gana lo equivalente a 5 dólares al mes, mucho menos de los 230 dólares que se necesitan para que la familia no pase hambre.
«El virus ha afectado todo», dice Rosa. “Nadie ha podido salir a buscar trabajo. Me siento sofocado, encerrado y realmente preocupada. ¡Mi madre tiene que hacer todo, pero debería ser yo quien apoya a mis hijos!”, manifestó.
La familia vive en el pueblo de San Felipe, estado Yaracuy, donde el personal de Cáritas ha estado entregando paquetes de alimentos en bicicleta y a pie porque la escasez de combustible y las restricciones de tráfico dificultan el uso del transporte. También proporcionan comidas de la catedral, repartiendo suplementos alimenticios también para madres de niños desnutridos, como Rosa.
Cáritas Venezuela comenzó una campaña de sensibilización en febrero para transmitir mensajes sobre cómo prevenir la transmisión del covid-19 y cómo mantenerse saludable.
Rosa y su madre hicieron sus propias máscaras para la familia. Están tomando todas las precauciones necesarias y, sin embargo, a Rosa le preocupa que su madre contraiga el virus en la clínica de salud donde trabaja y se lo lleve a la familia.
Tratar de mantenerse a sí misma, su madre y su familia seguras y saludables son la principal prioridad de Rosa, pero los desafíos para hacerlo son enormes. Lo que más necesita Rosa y su familia es comida, para que todos puedan quedarse en casa y mantenerse a salvo y sin covid-19.
Al igual que ella, son millones de personas las que requieren ayuda y Cáritas intenta ayudar a todas las que sean posibles. Por esto la ONG insta a quienes puedan colaboren con la institución, y ellos a su vez puedan brindar atención a los más necesitados.
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